Me gustan tus manos
Cuando entrelazas los dedos
Y contemplativo me susurras
sin mediar palabras
Cuando estas como esposado,
Y reflexivo
Miras el mundo como si de él
Emanaran algoritmos complejos
En las despedidas
voladoras tus manos
parecen sujetar
algo redondo y grande
Como un planeta
En las tardes frías
Arcilla, barro,
Apósitos sanadores
Nido calido para las mias
Cuando más que manos
Son preguntas
Y me cobijas
En cada respuesta
Ellas que me dan golosinas
Generosas
Intrépidas aves acuáticas
En cada zambullida
Porque sé que las tengo
Aún cuando parezcan
Furtivas,
Siempre laboriosas
Ellas llegan a lugares
Donde no alcanzan las palabras
MONTSE
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